Murales que dialogan entre poesía, la memoria e identidad

Por Irene Torres
Madrid, España
La Cátedra Alfonso Reyes en Madrid, organizada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Secretaría de Extensión y Cultura, y la Facultad de Filosofía y Letras, inauguró por primera vez sus actividades en la sede de la Fundación Casa de México en España, un espacio que se convirtió en punto de encuentro entre universidades, creadores y lectores convocados por el espíritu humanista del escritor regiomontano. Durante la ceremonia también se presentó el libro Estos muros que te ven. Oro griego, tigres romanos, obra que entrelaza poesía grecolatina con el muralismo universitario de la Máxima Casa de Estudios de Nuevo León.
En el arranque de la ceremonia inaugural, la directora de la Fundación Casa de México en España, Ximena Caraza Campos, expresó la cercanía y el entusiasmo con que la institución recibe a la comunidad universitaria de México.
“Es un gusto tenerlos a todos ustedes por Casa de México, esta es su casa. Vengan más seguido y hagamos más cosas juntas”, afirmó, al tiempo que recordó el profundo significado de celebrar la Cátedra en la ciudad donde Reyes vivió y creó: “Volver al lugar donde Reyes escribió, tradujo y soñó con una lengua que une a los pueblos tiene un significado profundo”. Subrayó que, a lo largo de los años, la Cátedra se ha consolidado como “un espacio humanista y de creación compartida, de pensamiento, donde México y España dialogan desde la palabra y el arte”, fortaleciendo los lazos que Reyes “supo tejer con sabiduría y generosidad”.
En representación del rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Santos Guzmán López, el secretario de Extensión y Cultura, José Javier Villarreal, celebró la oportunidad de traer la Cátedra a este espacio.
“Estamos muy contentos de estar en la Casa de México en España en esta misión de la Cátedra Alfonso Reyes en Madrid”. En su mensaje evocó la figura del joven Reyes que llega a España “a buscarse la vida”, recordando que “Alfonso Reyes realmente fue un barquero entre las dos orillas, infatigable”.
Por su parte, el director de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, Francisco Javier Treviño Rodríguez, abrió su intervención con una frase del propio Reyes: “El hogar es la primera escuela y hay que interesarse por las anécdotas, nos ayudan a vivir y a olvidar por instantes”. Treviño agradeció la colaboración entre instituciones y celebró que este espacio permita mantener vivo el legado del autor regiomontano. “Este evento se ama, porque de eso se trata: de la vida, la poesía, la literatura y todo lo que hizo don Alfonso Reyes”, expresó.
Tras la ceremonia inaugural se presentó el libro Estos muros que te ven. Oro griego, tigres romanos. Su moderador, Carlos Lejaim, destacó que la obra permite apreciar el trabajo de preservación y estudio del patrimonio que realiza la UANL.
Luis Arturo Guichard, encargado de la selección de textos, explicó que la obra nació del espíritu de diálogo que caracteriza a Reyes.
“El espíritu de Reyes está reunido en este libro que cariñosamente hemos bautizado como ‘El librote’”, señaló. Destacó que la UANL era el lugar natural para que surgiera esta publicación: “La Autónoma de Nuevo León es el único lugar de donde podía salir este libro”. Y relató que reunió aproximadamente doscientos textos griegos y latinos, de los cuales seleccionó cincuenta, desde Homero hasta Pablo Silenciario, buscando crear “un horizonte anacrónico” que permitiera iluminar el poema El oro de los tigres, de Borges. “Escogí a los autores que me gustaban, y además me di el gusto de poner algunas rarezas, como el único poema que conservamos de Aristóteles”, señaló, explicando que su intención fue construir “una tradición clásica contextual” donde los textos antiguos y modernos se esclarecieran mutuamente.
La curadora de imágenes, Sara López, explicó el reto creativo de traducir la poesía clásica en imágenes de los murales universitarios.
“El reto se manifestó primero en una angustia ante su aparente imposibilidad, pero decidí convertir este proceso en un juego encantador”, relató. Expuso ejemplos del diálogo entre poema e imagen: el tigre de bronce que aparece en la Eneida se convirtió en un jaguar que acompaña a Quetzalcóatl en un relieve monumental de la UANL; mientras que la estirpe dorada descrita por Hesíodo encontró eco en un Tlatoani esculpido por Federico Cantú en la Facultad de Filosofía y Letras.
López realizó un extenso recorrido por la historia del muralismo universitario, desde sus raíces en el movimiento muralista mexicano hasta sus manifestaciones contemporáneas, subrayando que el arte monumental de la UANL “continúa siendo puente de unificación y de conocimiento universal; una esperanza civilizatoria”.
Deni Ríos, diseñadora editorial de la obra, explicó que el volumen fue concebido como un objeto donde conviven lenguas, imágenes y memorias.
“Los murales reunidos aquí son símbolos. El diseño editorial buscó hacer visible esa complejidad, hacer que poesía e imagen respiraran juntas”, dijo. Sobre la composición a dos columnas, señaló que responde tanto a criterios prácticos como simbólicos, permitiendo que los poemas dialoguen en sus lenguas originales: “Es un puente, un espejo y una respiración”. Agregó que la selección tipográfica —palatino, questa y artic— permite equilibrar lo clásico y lo moderno.
“Este libro es un artefacto que reúne lenguas, memorias, imágenes, técnicas y sensibilidades; un libro que es documento, testimonio y celebración; que nos mira y nos recuerda que la Universidad es también un espacio donde lo humano se expresa, se conserva y se reinventa”, afirmó.
Para David Noria la obra tiene una raíz profundamente mexicana: “En la época prehispánica los sabios no son letrados, son pintores. Este libro es mitad imagen, mitad gramática”, dijo, señalando que recupera la tradición iconográfica que, desde los tlacuilos hasta el muralismo moderno, ha definido la historia intelectual del país. Reconoció en la obra una continuidad con la visión educativa de José Vasconcelos, quien impulsó la síntesis entre palabra e imagen en el México del siglo XX.
El helenista Carlos García Gual cerró la presentación con una reflexión sobre la sensibilidad del mundo griego, recordando que “en el mundo griego hay también poemas sobre pequeños animales”, prueba del carácter íntimo y universal de la poesía clásica.
Con la presentación de Estos muros que te ven. Oro griego, tigres romanos, la jornada reafirmó la vigencia del humanismo que Alfonso Reyes ejemplificó toda su vida: un puente hecho de palabras, imágenes y memoria.