PrensaNoticiasEl papel del periodismo en la construcción de la vida democrática de Nuevo León

El papel del periodismo en la construcción de la vida democrática de Nuevo León

Por Irene Torres

Con motivo del bicentenario de la aparición del primer periódico impreso en Nuevo León, especialistas analizaron el surgimiento de las primeras publicaciones periódicas del estado y su influencia en la formación del pensamiento político, la opinión pública y la vida democrática durante la mesa Bicentenario del periodismo impreso en Nuevo León. Ideología y poder en los albores de la prensa, realizada en el Patio Sur del Colegio Civil Centro Cultural Universitario como parte de la Escuela de Verano. 

La actividad, organizada por la Dirección de Humanidades e Historia de la UANL, a través del Centro de Información de Historia Regional (CIHR-UANL) y del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, reunió a las investigadoras Miriam Martínez Wong y Dinorah Zapata Vázquez, así como al historiador Edmundo Derbez García.

Durante la apertura, el secretario de Extensión y Cultura de la UANL, José Javier Villarreal, subrayó la importancia de revisar los orígenes del periodismo en la entidad.

“Es indispensable fortalecer la conciencia histórica. En esta mesa se valora la importancia de la libertad de expresión, el pensamiento crítico, la investigación histórica y el periodismo como funciones fundamentales de la vida democrática de nuestro estado”.

Asimismo, recordó que la aparición del primer periódico en 1826 marcó un parteaguas para la sociedad nuevoleonesa.

“En 1826 apareció el primer periódico en la historia de Nuevo León, acontecimiento que abrió diversas oportunidades para la formación del pensamiento político y cultural de la sociedad nuevoleonesa”.

La Gazeta Constitucional y el nacimiento de la prensa oficial

La historiadora Miriam Martínez Wong explicó que la Gazeta Constitucional, publicada en 1826, nació de manera paralela a la conformación del Estado de Nuevo León y constituyó el primer órgano periodístico oficial de la entidad.

“En Nuevo León, como en otros estados de la recién creada República Federal, el periodismo oficialista nació junto con el Estado”, señaló.

Explicó que el establecimiento de una imprenta no fue una tarea sencilla debido a las limitaciones económicas de la época, por lo que la circulación de publicaciones inició de manera tardía en comparación con otras regiones del país.

Martínez Wong detalló que el prospecto de la Gazeta Constitucional, difundido el 6 de julio de 1826, dejaba claro el propósito de la publicación: mejorar la comunicación entre autoridades y ciudadanos en un contexto donde las noticias provenientes de otras regiones tardaban semanas en llegar.

Recordó, además, que el lema del periódico era “salvaguardar el bienestar del individuo y su propiedad, todo con apego a la ley”, reflejo de las ideas políticas que acompañaron la Constitución estatal de 1825 y de los esfuerzos por fortalecer la administración pública mediante principios de legalidad y transparencia.

La investigadora destacó que entre sus colaboradores figuraron personajes como José María Parás, Lázaro Garza Ayala y Felipe de Mier.

“Somos una nación que se está imaginando como tal, y esa idea de crear ciudadanos es la que encuentro en la Gazeta. Ahí comienzan a construirse las ideas de patria, ciudadanía y libertad que después se trasladan a las prácticas sociales”, afirmó.

Al concluir su participación, enfatizó la vigencia del ejercicio periodístico.

“El periodismo valioso es el que nos permite expresar, opinar y, por supuesto, defender ese derecho en las democracias”.

El Antagonista de Nuevo León, la primera voz civil

Por su parte, Dinorah Zapata Vázquez abordó la aparición de El Antagonista de Nuevo León, considerado el primer periódico civil del estado, surgido en febrero de 1831 como una alternativa a la prensa oficial.

Explicó que su fundador, Manuel María de Llano, fue una de las figuras políticas más influyentes de la época y un convencido defensor del federalismo liberal inspirado en las ideas de fray Servando Teresa de Mier.

La investigadora señaló que De Llano comenzó a publicar el periódico después de enfrentar una intensa polémica derivada de un proceso electoral, en el que fue acusado de favorecer los resultados. Aunque respondió a los cuestionamientos desde la Gazeta Constitucional, la cantidad de críticas lo llevó a crear un espacio propio de expresión.

“Se ve necesitado de una tribuna que no sea la Gazeta y decide escribir un periódico, que es El Antagonista“, explicó.

Debido a que la única imprenta existente pertenecía al gobierno estatal, las ediciones debían imprimirse en Saltillo para posteriormente distribuirse en Monterrey.

Zapata Vázquez destacó que el prospecto del periódico expresaba con claridad su propósito de abrir un espacio para la discusión pública en una sociedad donde, hasta ese momento, “no se había publicado un periódico digno del pueblo”.

Añadió que la publicación impulsó el surgimiento de nuevas voces críticas y favoreció el desarrollo de una opinión pública cada vez más participativa.

La consolidación del debate político

Finalmente, Edmundo Derbez García explicó que publicaciones como El Nivel y El Relator ampliaron el debate político en los años posteriores a la Independencia.

Indicó que ambos periódicos aparecieron en momentos clave: El Nivel, en 1835, durante una coyuntura electoral; y El Relator, en 1838, como respuesta al avance del centralismo en el país.

El investigador señaló que estas publicaciones evidenciaron la confrontación ideológica entre los distintos grupos políticos de la época y contribuyeron a la consolidación de un espacio público donde comenzaron a discutirse temas como el federalismo, las elecciones y las reformas constitucionales.

“Los periódicos, en sus distintos tintes políticos, mostraron la lucha ideológica de la época y las pretensiones de las distintas fracciones por imponer una forma de gobierno en la nueva realidad posterior a la Independencia”, expresó.

Agregó que estas experiencias periodísticas representaron también los primeros intentos de conformar empresas editoriales capaces de competir con la prensa oficial y generar un incipiente mercado de lectores, sentando las bases del periodismo impreso moderno en Nuevo León.